Está claro que el estado, en general, es un mal gestor de empresas, pero no es cierto, a mi entender, que el mejor estado sea el menor estado posible. No todos los bienes son privatizables, algunos son públicos y escasos. Cuando un bien es escaso y público debe ser gestionado en común. Y, entonces, el estado es, el único propietario posible. Puede que al estado le convenga encargar a un ente autónomo la gestión, o encargarla a varias empresas y tutelarlas con un ente supervisor autónomo, pero, insisto, la gestión debe ser común.